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¿Por qué elegir una puerta de garaje seccional?

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Puertas seccionales

Puertas seccionales

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¿Por qué elegir una puerta de garaje seccional?

Fundamentalmente, porque le ofrece una confortabilidad perfecta, la máxima seguridad y un ahorro óptimo del espacio. El principio que subyace es tan ingenioso como simple: La puerta de garaje seccional se compone por elementos individuales, denominados secciones, los cuales están ensamblados mediante bisagras. De esta manera la puerta de garaje se puede abrir verticalmente, al tiempo que rueda hacia arriba y bajo el techo sin necesidad de espacio adicional para bascular fuera de la fachada del garaje. Las puertas de garaje seccionales también tienen un diseño muy atractivo: materiales de alta calidad, fabricación y una amplia variedad de extras opcionales dan a su garaje un aspecto personal, de acuerdo con la arquitectura de su casa y su gusto personal.


Para todos los pasos

Una puerta de garaje seccional siempre será adecuada:

• en un garaje cuadrado clásico
• detrás de un paso con esquinas inclinadas
• arcos segmentados levantados sin obstrucciones
• o arcos elegantemente integrados

 

Para todos los vehículos

En una puerta de garaje seccional la altura del hueco total se puede controlar con un accionamiento eléctrico. Al reemplazar una puerta basculante por una seccional, la anchura del hueco se amplía, porque la puerta seccional normalmente se monta detrás del hueco. También queda más espacio en el interior del garaje, lo cual es ideal para vehículos altos como furgonetas o jeeps, debido al hecho de que las secciones de las puertas se abren verticalmente a la par que ruedan hacia arriba y bajo el techo con el fin de ahorrar espacio.


Más espacio en el garaje

Debido a que una puerta seccional se abre verticalmente hacia arriba y no bascula hacia afuera, al contrario de lo que ocurre con las basculantes. Puede aprovechar de forma óptima cada milímetro del espacio que queda frente al garaje, por ejemplo, para aparcar un segundo coche. Y los garajes situados cerca de las carreteras o aceras no suponen un riesgo a los peatones y no se interrumpe el tráfico.